
Existen muchas percepciones erróneas y los estigmas respecto al Trastorno Afectivo Bipolar (TAB). Hoy te queremos mostrar los diferentes tipos de trastorno bipolar y derribar los mitos que lo rodean.
El ánimo o “afectividad”, como se define en psiquiatría, es el conjunto de sentimientos y emociones de un individuo que vive de forma subjetiva y que influyen en su personalidad y conducta.
El trastorno bipolar es una enfermedad del ánimo. Así como cualquier otra enfermedad médica, a menudo se malinterpreta, se caricaturiza y se estigmatiza. Hoy derribaremos algunos mitos relacionados y entenderemos qué es realmente este trastorno.
Se caracteriza por presentar episodios depresivos y de manía durante la vida. Es una enfermedad que habitualmente se diagnostica a lo largo del tiempo y no es algo que ocurra habitualmente de un momento a otro como muchas personas piensan.
En los episodios depresivos, aparece una pérdida de interés o placer por casi todas las actividades que antes eran de interés (anhedonia). Esta tristeza puede llegar a provocar dolor, lo que es conocido como tristeza vital. El estado de ánimo puede ser irritable en lugar de triste.
La manía es un estado de ánimo opuesto a la depresión, es decir, un estado de ánimo muy exacerbado, acelerado, disruptivo, que incluso puede poner en peligro la vida de quien la presenta.
Esta enfermedad puede producir gran inestabilidad anímica como a la vez temor y vergüenza, tanto por el estigma social, como por la estigmatización personal. Como a la vez, puede traer problemas laborales, personales y familiares.
La clasificación del trastorno bipolar se realiza en relación a la intensidad de la manía como a la vez la ciclicidad del ánimo.
Se caracteriza por la presencia de episodios depresivos habitualmente muy profundos y al menos un episodio maníaco completo a lo largo de la vida.
La Manía en este caso es muy disruptiva, es decir, interrumpe de manera muy grave el funcionamiento y conducta habitual de la persona y puede ser de 4 tipos:
En todas estas existe alteración importante del sueño, habitualmente insomnio, alteración del apetito, pensamiento acelerado, verborrea, aceleración en los movimientos, sentimientos de grandeza o grandilocuencia, energía exacerbada, etc.
Esta condición clínica requiere hospitalización habitualmente.
Se caracteriza por la presencia de episodios depresivos y al menos un episodio hipomaníaco completo.
La hipomanía es un estado de ánimo similar a la manía, pero no tan disruptivo. Muchas personas con hipomanía pueden seguir realizando sus funciones habituales, pero presentan aceleración en el pensamiento, insomnio, aceleración en los movimientos corporales, verborrea, hiperproductividad, alteración del autocuidado, exposición a situaciones y conductas de riesgo, sentimientos de grandeza, etc.
En un episodio mixto, se presentan síntomas tanto maníacos como depresivos simultáneamente. Por ejemplo, puede experimentar sentimientos de tristeza profunda, vacío o desesperanza, al mismo tiempo que experimenta una energía extrema o una sensación de estar lleno de energía.
Causas y Factores de Riesgo:
Las causas exactas del trastorno bipolar no están completamente comprendidas, pero un modelo muy aceptado por la comunidad médica señala que ocurre por una combinación de factores genéticos, biológicos y ambientales puede desempeñar un papel. Los antecedentes familiares de trastorno bipolar u otras enfermedades mentales, el estrés crónico, el abuso de sustancias y los desequilibrios químicos en el cerebro pueden aumentar el riesgo de desarrollar esta condición.
Tratamiento y Manejo:
El tratamiento del trastorno bipolar generalmente incluye una combinación de medicamentos estabilizadores del estado de ánimo, terapia psicológica (como la terapia cognitivo-conductual o la terapia interpersonal) y cambios en el estilo de vida. Es importante trabajar en colaboración con un equipo de profesionales de la salud mental para encontrar el plan de tratamiento más efectivo y personalizado para cada individuo.
Estos mitos pueden contribuir al estigma y a malentendidos sobre el trastorno bipolar, lo que dificulta que las personas afectadas busquen ayuda y apoyo adecuados. Es importante desafiar estos mitos con información precisa y comprensión.
1. La bipolaridad es simplemente cambios de humor: Este mito minimiza la gravedad del trastorno bipolar, que implica cambios de humor extremos y prolongados que afectan significativamente la vida diaria de la persona. Además, experimentar altibajos emocionales no necesariamente significa que alguien tenga trastorno bipolar. Es importante diferenciar entre los cambios de humor normales y los síntomas del trastorno bipolar.
2. Las personas con trastorno bipolar son peligrosas o violentas: Aunque los episodios maníacos pueden llevar a comportamientos impulsivos, la mayoría de las personas con trastorno bipolar no son violentas. La violencia no es un síntoma definitorio del trastorno bipolar.
3. La bipolaridad es solo un problema de control de temperamento: La bipolaridad no se puede resolver simplemente con fuerza de voluntad o control emocional. Es un trastorno mental complejo que requiere tratamiento médico adecuado.
4. Las personas con bipolaridad están siempre en un estado de manía o depresión: El trastorno bipolar implica ciclos de cambios de humor, pero las personas también pueden experimentar períodos de estabilidad entre episodios.
5. Las personas con bipolaridad no pueden llevar una vida normal: Con un tratamiento adecuado, muchas personas con trastorno bipolar pueden llevar vidas plenas y productivas. Sin embargo, el manejo del trastorno puede requerir esfuerzo y apoyo continuo.
El trastorno bipolar afecta a millones de personas en todo el mundo. Al entender mejor esta condición y promover la aceptación, podemos ayudar a aquellos que viven con este trastorno a llevar vidas plenas y significativas. Juntos, podemos desmitificar el trastorno bipolar y trabajar hacia un futuro donde todos sean tratados con comprensión y empatía.
Recuerda que siempre puedes agendar una hora con nuestros profesionales para ayudarte a cuidar de tu salud mental.